UN PARTIDO MARROQUÍ PIDIÓ EL VOTO EN ESPAÑA
La relación PSOE–USFP tiene una dimensión que ya no pertenece sólo a la diplomacia de partidos o a los encuentros entre dirigentes. En tres procesos electorales españoles separados por cuatro años, la estructura del partido socialista marroquí en España pidió explícitamente apoyo para el PSOE entre electores españoles de origen marroquí. El hecho está documentado. Su atribución correcta también: fue una acción de partido, no una petición del Gobierno de Marruecos.
Esta precisión importa porque en mayo de 2023 la historia circuló deformada. En redes se afirmaba que “Marruecos” había pedido votar a Pedro Sánchez. EFE Verifica examinó la carta, confirmó que era auténtica y habló con su firmante. La conclusión fue distinta: el documento procedía del USFP, formación entonces situada en la oposición marroquí, y estaba firmado por su secretaria regional en España, Aïcha El Gourgi.
| LA FRASE CLAVE La investigación no sostiene que Rabat ordenara votar al PSOE. Sostiene algo más preciso y demostrable: un partido político marroquí con estructura territorial en España pidió repetidamente el voto para un partido español entre electores españoles de origen marroquí. |
2019: el antecedente confirmado
La primera campaña de esta secuencia aparece en las elecciones generales del 10 de noviembre de 2019. La documentación pública localizada hoy no permite reconstruir todavía la carta original palabra por palabra ni medir cuántas personas la recibieron. Pero EFE Verifica dejó establecido en 2023 que el USFP ya había difundido entonces una carta similar pidiendo el voto para el PSOE.
El dato encaja además con la existencia, ese mismo año, de una estructura regional formal del USFP en España encabezada por Aïcha El Gourgi. Lo que no puede afirmarse es que el PSOE conociera o coordinara aquella iniciativa. Tampoco hay en las fuentes revisadas un registro público de financiación, intercambio de bases de datos o instrucciones conjuntas.
28-M de 2023: la carta que se pudo verificar
El episodio mejor documentado llegó cuatro años después. El 26 de mayo de 2023, dos días antes de las elecciones autonómicas y municipales, EFE recibió una carta dirigida a “votantes españoles de origen marroquí”. La firmaba Aïcha El Gourgi en nombre de la estructura regional del USFP en España.
La misiva pedía apoyo para el PSOE y justificaba la recomendación presentando a los socialistas españoles como la opción más comprometida con la igualdad de derechos y oportunidades. El destinatario político estaba definido con precisión: españoles con origen marroquí capaces de participar en las urnas, no “marroquíes residentes” de forma genérica.
El Gourgi confirmó a EFE la autenticidad del documento, explicó que el USFP pertenecía a la Internacional Socialista y dijo que entre ambas organizaciones existía un convenio de cooperación. También subrayó que el USFP estaba entonces en la oposición y que la carta no tenía relación con el Gobierno marroquí.
Ese control negativo es central. La carta demuestra una acción electoral de un partido extranjero en territorio político español. No demuestra una operación del Estado marroquí. Las dos afirmaciones no son equivalentes y El Estándar no las fusiona.
23-J de 2023: el llamamiento volvió
La convocatoria electoral anticipada de julio produjo una tercera señal. El 22 de julio, la víspera de las elecciones generales, Le Desk publicó una nueva carta de la sección española del USFP dirigida a marroco-españoles y favorable al PSOE. El texto retomaba el argumento utilizado en mayo: respaldo al partido socialista por su compromiso con derechos e igualdad.
La información añadió un dato interno relevante. Un miembro del buró político del USFP aseguró al medio que la dirección central no había tenido conocimiento previo de la carta. El Gourgi defendió la iniciativa y sostuvo que, como responsable regional en España, era ella quien adoptaba ese tipo de decisiones. También describió como muy estrechos los vínculos con el PSOE y señaló que ese tipo de llamamientos se había hecho antes.
La divergencia ayuda a delimitar responsabilidades. Incluso dentro del propio USFP no está acreditado que cada carta fuera una decisión de su cúpula nacional. Con menos razón puede atribuirse, sin documentos adicionales, una cadena de mando al Gobierno marroquí.
A quién se dirigían realmente
La formulación “españoles de origen marroquí” no es un detalle semántico. En unas elecciones generales sólo votan ciudadanos españoles. La carta de mayo de 2023 utilizó precisamente ese criterio y EFE reprodujo esa destinatación al verificarla. El mensaje no estaba orientado a una comunidad extranjera sin derechos electorales, sino a un segmento del electorado español definido por su origen.
Esa segmentación política es legítimamente relevante para el análisis público: muestra que el USFP consideraba que poseía una comunidad política de referencia dentro de España y que podía dirigirse a ella para recomendar una opción partidista española. Lo que todavía desconocemos es el tamaño real de esa red, sus canales de distribución y su alcance electoral.
¿Es injerencia electoral?
Con la evidencia disponible, El Estándar no utiliza esa conclusión. “Injerencia” puede describir fenómenos muy distintos, desde un simple respaldo político extranjero hasta financiación encubierta, operaciones de desinformación, uso de datos, presión estatal o coordinación clandestina. Aquí sólo está probado el primer nivel: un partido extranjero pidió el voto para otro partido.
La Ley Orgánica del Régimen Electoral General sí contiene una frontera económica clara: prohíbe que fondos procedentes de entidades o personas extranjeras entren en las cuentas electorales españolas. Nada de lo revisado para esta investigación acredita una aportación de fondos del USFP o del Estado marroquí a las cuentas del PSOE. Tampoco hemos localizado en este material una resolución electoral que sancione estas cartas.
Por la misma razón, esta investigación no afirma una infracción electoral. La cuestión jurídica exigiría identificar recursos, coordinación, forma de difusión, periodo exacto, sujeto responsable y eventual intervención de la Junta Electoral. Los documentos disponibles permiten reconstruir la acción política, no declarar un ilícito.
La pregunta que queda para el PSOE
El punto aún no resuelto es sencillo de formular: ¿conocía el PSOE estos llamamientos antes de su difusión? La respuesta importa porque El Gourgi vinculó públicamente su actividad a un convenio de cooperación entre ambos partidos. La existencia histórica de esa cooperación está documentada por otras fuentes, pero eso no prueba que cada acción electoral fuese pactada.
Para elevar la investigación harían falta evidencias más concretas: correos, mensajes, minutas de reuniones, indicaciones de campaña, registros de coordinación, apoyo logístico o una respuesta oficial del PSOE sobre las cartas. Hasta que aparezcan, el estándar correcto es separar afinidad partidista de coordinación operativa.
Tres elecciones, un patrón partidista
La secuencia 2019–2023 deja, sin embargo, un hecho político que no desaparece por aplicar controles probatorios. No estamos ante una única carta aislada. EFE confirma el antecedente de 2019; verifica de forma directa la carta de mayo de 2023; y Le Desk documenta la repetición en julio del mismo año. La organización territorial del USFP en España utilizó su relación con el PSOE para pedir apoyo electoral de forma reiterada.
La historia, por tanto, no necesita convertir al USFP en el Gobierno de Marruecos para ser relevante. Plantea una cuestión democrática más concreta: cómo se articula la actividad electoral de partidos extranjeros con organizaciones propias dentro de España, qué controles existen, qué coordinación mantienen con partidos españoles y dónde termina la cooperación internacional entre partidos y empieza una intervención política que deba ser declarada, regulada o fiscalizada.



